• 26 de Septiembre del 2021

Despidos de personal: La última frontera.

El plan de austeridad / Presidencia

Una de las muchas razones que llevó al triunfo a Andrés Manuel López Obrador fue su campaña contra los gastos superfluos de la alta burocracia, esto lo acuñó en una brillante frase: “No puede haber gobierno rico y pueblo pobre”.

 

Mientras la no tan lejana campaña electoral AMLO prometía que se acabarían los lujos, las escoltas, celulares y el uso de los bienes públicos para beneficio personal. La mayoría de las personas aplaudían estas decisiones y la realidad confirmaba que era absolutamente necesario hacerlo,

¿Se acuerda usted de Emilio Gamboa Patrón? Sí, uno que fue presidente del Senado, pues un día de 2017 llegó al Campo Marte del Ejercito en un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana, tenía un gran motivo: Jugar golf.

Todos recordamos el viaje de Enrique Peña Nieto a Londres, Inglaterra en 2015, donde fue acompañado por 30 personas (incluido el maquillista de su esposa) el viaje duró dos días, pero a usted y a mi nos costó más de siete millones de pesos.

Estos y muchos otros excesos nos llevaron a pensar a millones de mexicanos que deberíamos tener un gobierno austero.

El inquilino de Palacio Nacional, presentó un “Plan de austeridad y combate a la corrupción” contemplaba eliminar algunos lujos y beneficios en el sexenio 2018-2024. Si se aplicaba ya no se darían casos como los viajes personales en helicóptero públicos, la asistencia a fiestas o regalos lujosos en los que se habían visto involucrados algunos políticos y funcionarios de la 3T.

Como usted se acuerda el 1 de junio de 2019 AMLO desapareció los delegados federales, como lo prometió en campaña. Después en septiembre de 2019 anunció “El fin de la Burocracia Dorada” casi 500 plazas de Direcciones Generales Adjuntas (DGA) esto nos ahorraría 700 millones de pesos.

Para el Presupuesto de Egresos 2020. (Sí, ese a los que los diputados no le movieron ni una coma) propuso el recorte de cuatro mil 85 plazas en seis dependencias responsables de la ejecución de la política económica. Las secretarías de Hacienda, de Comunicaciones y Transportes, de Economía, Energía, de Agricultura y de Turismo.

Así llegamos al 23 de mayo de este año, en un oficio de la Secretaría de Hacienda, dirigido a los titulares de las Unidades de Administración y Finanzas deberían rediseñar su presupuesto y sólo podrán ejercer el remanente de recursos que quede tras aplicarse la reducción. En resumen, deben aplicar un recorte del 75% en materiales y suministros.

Así supimos que la Secretaría de Economía, dejó a los trabajadores sin el 75 por ciento del equipo de cómputo y busca obligarlos a que lo compren con su propio dinero. Hasta ahí las cosas parecían no tan graves.

Llegamos a la última frontera.

Desaparecer gastos superfluos, a la alta burocracia, reducir costos, es parte de un plan de austeridad. Pero el miércoles 8 de julio circuló en la Secretaria de Comunicaciones y Transportes el oficio 014/2020 en el anuncia el “Programa de terminación voluntaria de relación laboral”.

En concreto ya no es la alta burocracia son trabajadores de base que ganan apenas 8 mil pesos al mes, si renuncian, se llevarían 6 meses de salario, vacaciones y la parte proporcional del aguinaldo. Esto aplicaría a 2 400 empleados. Es la última frontera: despedir a los trabajadores. Este escenario no nos gusta, hasta junio se habían contabilizado cerca de 10 despidos en forma de renuncia.

Sí usted no está de acuerdo con lo aquí escrito, puede hacer uso de su #DerechodeReplica.

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Efraín Delgadillo es politólogo por la universidad iberoamericana, también realizó estudios en Administración Pública en la UVM, es consultor en Comunicación y Asuntos de Gobierno para empresas nacionales y extranjeras.