• 16 de Julio del 2024
TGP

Para Puebla: Es la educación lo que convierte un verdadero ser humano, un “deber vivo”.

 

José Ojeda Bustamante

Hace unas semanas abordamos el tema de las Sociedades del Aprendizaje: que nos lleven a una Sociedad más justa y menos desigual, discutimos y nos quedamos con ¿Qué queremos hacer? ¿Vamos en el camino de la transformación de las estructuras educativas, económicas y sociales en México y en Puebla?

 

Hoy que vivimos un proceso electoral y nos deben de presentar propuesta realizables y ancladas en los grandes desafíos. Retomemos la pregunta y sobre todo referentes que nos permitan inspirarnos en lo real y en lo comunitario.

 ¿Qué queremos hacer?

Con la mirada puesta en el futuro, porque se les iba la vida en ello, pero con los pies bien puestos en la tierra, el Pueblo finlandés a través de una gran Pacto Nacional delineó así un ideal aspiracional, de acuerdos sociales y políticos hacia 30 años vista, ideales comunitarios, ideales posibles

¿Cuáles fueron estos acuerdos?

 

Los finlandeses acordaron que, en un horizonte de 30 años, querían convertirse en

  1. Una sociedad económicamente potente;
  2. Tecnológicamente avanzada
  3. Con relaciones sociales fuertes y consolidadas.

Definido el qué, correspondió al pueblo finlandés definir el cómo y el por dónde empezar a lo que la respuesta consensuada fue:

Comencemos por la escuela, ese derecho humano bisagra responsable de liberar la energía humana. Delinearon así una agenda basada en:

  1. La formación profesional
  2. La formación dual
  3. La vinculación Universidad-Empresa y;
  4. Las facultades educativas que podían detentar los municipios

Un aspecto crucial en el Acuerdo Nacional del pueblo finlandés fue su carácter atemporal, el cual independientemente del gobierno que llegase habría de respetar y cumplir.

Hoy, Finlandia no es una nación pobre sino un país que, según los mismos criterios de medición de la ONU, se encuentra en el top 10 a nivel mundial en lo que a Índice de desarrollo humano (IDH) respecta, si consideramos las siguientes variables de medición; vida larga y saludable, conocimientos y nivel de vida digno.

Sencillo, no. Imposible, tampoco.

Es una tendencia que los trabajos que pueden ser automatizados lo serán, también que el desempleo en trabajos con poco valor agregado aumentará, mientras crecerá la demanda en sectores en los cuales lamentablemente no estamos preparados como Nación.

Pero también es una realidad que nadie nace ya educado, ya formado. Es la educación que reciben las personas las que lo convierten en un verdadero ser humano, un “deber vivo” como decía Martí, o una mera bestia, más o menos racional y tanto más peligrosa cuanto más inteligente e instruida sea, pues, como ha enseñado Aristóteles, “el hombre, que cuando ha alcanzado toda la perfección posible es el primero de los animales, es el último cuando vive sin leyes y sin justicia”

De ahí la importancia de un Estado promotor de oportunidades, pero también de una clase política, empresarial y de una sociedad civil que a la manera de Finlandia logre crear acuerdos que nos permitan no dejar pasar una vez más frente a nuestros ojos ese tren llamado progreso.

Hemos reseteado nuestro futuro cada sexenio en las últimas décadas ¿Ustedes que opinan?

¿Estamos de nueva cuenta en el año 0 de un proyecto sexenal?

¿Vamos en el camino de la transformación de las estructuras educativas, económicas y sociales?

¿Realmente estamos ante un cambio de régimen poblano?