• 16 de Julio del 2024
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José Ojeda Bustamante

José Ojeda Bustamante

 

José Ojeda Bustamante

Cada año, desde al menos 2006, el gobierno de Estados Unidos, a través de su Comunidad de Inteligencia, publica un informe titulado “Evaluación de Amenazas” (Annual Threat Assessment Of The U.S. Intelligence Community). En esta ocasión -el informe 2024 recién publicado-, recurrimos a él desde una perspectiva distante, conscientes de que el catarro del vecino puede causar neumonía en México. Además, desde una mirada coyuntural, estamos a punto de culminar un proceso electoral que, independientemente del candidato que triunfe, tendrá que lidiar de manera natural e inevitable con su vecino del norte y sus preocupaciones estratégicas.

Porque hoy, como ayer, sigue vigente el dicho falsamente atribuido al General Porfirio Díaz, pero prístino y certero en su diagnóstico: "Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos".

¿Qué Preocupa a Estados Unidos?

El informe identifica varios actores estatales y no estatales que representan amenazas significativas para Estados Unidos, principalmente China y Rusia.

China busca superar a Estados Unidos en términos de poder nacional integral y establecerse como la potencia dominante en Asia Oriental y más allá. Las políticas de Beijing, que incluyen la modernización militar y el impulso a la autosuficiencia tecnológica, están diseñadas para reducir la influencia de Estados Unidos y fomentar un orden global más favorable a sus intereses autoritarios.

Por su parte, Rusia, con su prolongada guerra contra Ucrania y sus intentos de socavar el orden internacional basado en reglas, representa una amenaza constante. A pesar de enfrentar sanciones y aislamiento económico, Moscú sigue fortaleciendo sus relaciones con China, Irán y Corea del Norte para contrarrestar la influencia occidental.

Además, el informe destaca amenazas transnacionales como el crimen organizado, el terrorismo, el cambio climático y la proliferación de tecnologías disruptivas. Estas amenazas tienen implicaciones directas para México, en tanto vecino y socio estratégico de Estados Unidos.

Implicaciones para México

  1. Relación Comercial y Económica: La rivalidad económica entre Estados Unidos y China tiene repercusiones directas para México. Con el T-MEC, México se ha beneficiado del comercio con Estados Unidos, pero la desaceleración económica china y las políticas de Beijing para reducir su dependencia tecnológica podrían afectar las cadenas de suministro globales, impactando sectores clave en México como la manufactura y la tecnología.
  1. Crimen Organizado y Narcotráfico: Este es un problema compartido. Los cárteles mexicanos no solo afectan la seguridad interna de México, sino que también representan una amenaza significativa para la seguridad estadounidense, especialmente en términos de tráfico de drogas y armas.
  2. Cambio Climático y Migración: Las implicaciones del cambio climático, como desastres naturales y crisis alimentarias, pueden exacerbar la migración hacia el norte. México, como país de tránsito y destino, deberá gestionar estos flujos migratorios mientras colabora con Estados Unidos en políticas de adaptación y mitigación.

Para enfrentar estas complejas dinámicas, México debe adoptar una estrategia multifacética:

  1. Fortalecimiento de la Cooperación Bilateral: Intensificar la colaboración en seguridad y economía con Estados Unidos, incluyendo iniciativas conjuntas contra el crimen organizado y estrategias para gestionar la migración de manera más humana y efectiva.
  2. Inversión en Innovación y Tecnología: Para competir en un entorno global cada vez más tecnológico, México necesita invertir en educación, innovación y tecnología. Esto no solo mejorará su competitividad económica, sino que también fortalecerá su resiliencia ante las amenazas transnacionales.
  3. Políticas Ambientales Sostenibles: Abordar el cambio climático con políticas nacionales robustas que también consideren la cooperación regional. Esto incluye la promoción de energías renovables y la implementación de prácticas sostenibles en la agricultura y la industria.

En conclusión, desde las antípodas analizamos el informe mencionado y el panorama de amenazas globales descrito por la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos subraya la necesidad de que México permanezca vigilante y proactivo. La cooperación estratégica con Estados Unidos, junto con una política exterior equilibrada y una agenda interna de desarrollo sostenible, debe posicionar a México para enfrentar los desafíos geopolíticos del siglo XXI.

 

José Ojeda Bustamante

Hace unas semanas abordamos el tema de las Sociedades del Aprendizaje: que nos lleven a una Sociedad más justa y menos desigual, discutimos y nos quedamos con ¿Qué queremos hacer? ¿Vamos en el camino de la transformación de las estructuras educativas, económicas y sociales en México y en Puebla?

 

Hoy que vivimos un proceso electoral y nos deben de presentar propuesta realizables y ancladas en los grandes desafíos. Retomemos la pregunta y sobre todo referentes que nos permitan inspirarnos en lo real y en lo comunitario.

 ¿Qué queremos hacer?

Con la mirada puesta en el futuro, porque se les iba la vida en ello, pero con los pies bien puestos en la tierra, el Pueblo finlandés a través de una gran Pacto Nacional delineó así un ideal aspiracional, de acuerdos sociales y políticos hacia 30 años vista, ideales comunitarios, ideales posibles

¿Cuáles fueron estos acuerdos?

 

Los finlandeses acordaron que, en un horizonte de 30 años, querían convertirse en

  1. Una sociedad económicamente potente;
  2. Tecnológicamente avanzada
  3. Con relaciones sociales fuertes y consolidadas.

Definido el qué, correspondió al pueblo finlandés definir el cómo y el por dónde empezar a lo que la respuesta consensuada fue:

Comencemos por la escuela, ese derecho humano bisagra responsable de liberar la energía humana. Delinearon así una agenda basada en:

  1. La formación profesional
  2. La formación dual
  3. La vinculación Universidad-Empresa y;
  4. Las facultades educativas que podían detentar los municipios

Un aspecto crucial en el Acuerdo Nacional del pueblo finlandés fue su carácter atemporal, el cual independientemente del gobierno que llegase habría de respetar y cumplir.

Hoy, Finlandia no es una nación pobre sino un país que, según los mismos criterios de medición de la ONU, se encuentra en el top 10 a nivel mundial en lo que a Índice de desarrollo humano (IDH) respecta, si consideramos las siguientes variables de medición; vida larga y saludable, conocimientos y nivel de vida digno.

Sencillo, no. Imposible, tampoco.

Es una tendencia que los trabajos que pueden ser automatizados lo serán, también que el desempleo en trabajos con poco valor agregado aumentará, mientras crecerá la demanda en sectores en los cuales lamentablemente no estamos preparados como Nación.

Pero también es una realidad que nadie nace ya educado, ya formado. Es la educación que reciben las personas las que lo convierten en un verdadero ser humano, un “deber vivo” como decía Martí, o una mera bestia, más o menos racional y tanto más peligrosa cuanto más inteligente e instruida sea, pues, como ha enseñado Aristóteles, “el hombre, que cuando ha alcanzado toda la perfección posible es el primero de los animales, es el último cuando vive sin leyes y sin justicia”

De ahí la importancia de un Estado promotor de oportunidades, pero también de una clase política, empresarial y de una sociedad civil que a la manera de Finlandia logre crear acuerdos que nos permitan no dejar pasar una vez más frente a nuestros ojos ese tren llamado progreso.

Hemos reseteado nuestro futuro cada sexenio en las últimas décadas ¿Ustedes que opinan?

¿Estamos de nueva cuenta en el año 0 de un proyecto sexenal?

¿Vamos en el camino de la transformación de las estructuras educativas, económicas y sociales?

¿Realmente estamos ante un cambio de régimen poblano?

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