Desde la noche del miércoles 26 de febrero, todas las facultades de Ciudad Universitaria (CU) y del área del Centro Histórico de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) entraron en paro de actividades.
La protesta estudiantil surge como respuesta a diversas problemáticas que aquejan a la comunidad universitaria, entre ellas, el acoso sexual por parte de docentes, la falta de profesores y la ausencia de diálogo con la rectora Lilia Cedillo, a quien acusan de no atender sus demandas.
El conflicto tuvo su origen en la Facultad de Medicina, donde la crisis institucional derivó en la renuncia del director y la designación de un director interino. Sin embargo, esto no logró solucionar las inconformidades, lo que llevó a que el resto de las facultades de CU se sumaran a la protesta, exigiendo una respuesta efectiva por parte de las autoridades universitarias.
Durante la noche del miércoles, la BUAP emitió un comunicado para anunciar clases en línea a partir de este 27 de febrero para las Unidades Académicas de Nivel Medio y Superior de la zona metropolitana, incluyendo CU2. Así como para la Facultad de Medicina a partir del próximo lunes 3 de marzo.
Este jueves, las instalaciones de CU amanecieron cerradas. Solo se permitió el acceso a profesores investigadores y personal de áreas prioritarias, mientras que personal de seguridad y alumnos permanecían en el lugar.
A través de cartulinas colocadas en la Torre de Rectoría, los estudiantes expresaron sus principales inconformidades: sobrecupo en aulas, falta de docentes, insuficiencia de herramientas, malas instalaciones, ineficiencia administrativa, encubrimiento a profesores acusados de acoso y nepotismo en la contratación y promoción de maestros.
"Lo que tenemos en común todas las facultades es el acoso que se vive, de todo tipo, y también el nepotismo que hay en la contratación de docentes y en su promoción", señalaron los alumnos, quienes optaron por no ser videograbados.
Ante la presión de los estudiantes, la rectora Lilia Cedillo ha atribuido la movilización a intereses ajenos a la comunidad universitaria. Sin embargo, los paristas han dejado claro que se trata de una protesta pacífica y legítima, sin la intervención de grupos de choque o porros. Además, han advertido que, de continuar la falta de diálogo y de soluciones concretas, exigirán la renuncia de la rectora.
Este jueves, la casa de estudios suspendió todas las citas programadas para la entrega de documentos oficiales, incluyendo trámites de titulación y expedición de constancias, ante la toma de las instalaciones administrativas.