• 13 de Junio del 2021

Distribución de la literatura y las nuevas circunstancias

Boom Latinoamericano / YouTube/Monitor fantasma

 

La literatura mundial es una realidad cambiante con el tiempo y el espacio, de modo que el corpus resultante acumulado siempre es heterogéneo

 

 

Márcia Batista Ramos

Históricamente podemos afirmar que, la literatura mundial existe a partir de la Biblia, que se extendió a todos los continentes y fue leída por todos los pueblos e influenció, en alguna medida, a todas las culturas, por ser el libro más universal del mundo.

La literatura mundial es una realidad cambiante con el tiempo y el espacio, de modo que el corpus resultante acumulado siempre es heterogéneo, ya que es determinado por diversos factores.

Siempre los factores económicos se han impuesto como variable hegemónica para regular la circulación de la literatura a escala internacional. Ejemplo flagrante, fue la existencia del Boom de la literatura Latinoamericana en los años 60; ya que las editoriales, principalmente de Barcelona, lanzaron al mundo un grupo de escritores latinoamericanos que, por circunstancias, especialmente políticas, se encontraban en Europa en aquel preciso momento.

De manera que, muchos otros escritores de la misma época, que compartían la misma temática en sus escritos y, tenían las mismas vivencias políticas en sus países, se quedaron al margen del Boom Latinoamericano. Como es el caso de los escritores bolivianos, ninguno hace parte de este movimiento literario histórico editorial. Debido al hecho de que sus obras no se encuentran entre las primeras novelas de América Latina que se publicaron en Europa, concretamente por las editoriales españolas en Barcelona

Por más que quieran, algunos escritores bolivianos, adjudicarse pertenencia al Boom Latinoamericano, por compartir la temática y elementos literarios, se olvidan de que el Boom Latinoamericano fue, sobre todo, un fenómeno literario, editorial, cultural y social que surgió entre los años 1960 y 1970, cuando las obras de “un grupo” de novelistas latinoamericanos fueron ampliamente distribuidas en Europa y en todo el mundo, y Bolivia no hace parte del afamado movimiento. 

Empero, en el mundo pandémico en que estamos viviendo, que obliga a todas las personas a crear nuevos hábitos y formas de relacionarse entre sí, y con los medios de producción, incluidos los culturales, los factores económicos hegemónicos que siempre regularon la circulación de la literatura a escala internacional, pierden espacio para las redes sociales, que están sirviendo de vías alternativas para la distribución literaria. Pues, las nuevas tecnologías de índole digital o informática están contribuyendo de manera decisiva a la difusión de la literatura, ampliando significativamente, el número de escritores que dan a conocer su trabajo y el número de lectores que accede a los textos literarios, según a su gusto y a su experiencia lectora, democratizando el quehacer literario.

Así, con las trasformaciones impuestas por las circunstancias, la distribución de la producción literaria se está dando por vías alternativas, como los medios digitales, a tal punto que, los tradicionales impresos siguen existiendo, pero se ven obligados a abrir líneas electrónicas paralelas, para no perder lectores que, cada vez más, se están adaptando al uso de las nuevas tecnologías.

Lógicamente, que la literatura mundial, jamás, se definirá sobre la base de su circulación, pero la circulación y las facilidades de acceso que hoy son posibles, permite que la literatura nacional, de cualquier país, trascienda fronteras y se inserte en un proceso de difusión internacional, al tiempo que permite la popularización de la misma, lo que es muy saludable para la literatura que siempre ocupó un lugar elitista en la sociedad.

Por su parte, las literaturas locales, gracias a las nuevas posibilidades de difusión, están ocupando lugares, antes negados por los modelos teóricos y de difusión dominantes, que marginaron a ciertos países o grupos, como el ejemplo de los años 60 y 70’s con el Boom Latinoamericano.

Por eso hoy, un texto puede contar con la aprobación internacional sin que la tenga en el país donde se originó. La globalización genera escritores internacionales, sin que sean reconocidos localmente. Asimismo, ya está comprobado que la tecnología digital y la literatura no pueden dejar de estar conectadas en el mundo contemporáneo. Y a futuro, no podrán separarse.

Está claramente establecido que las transformaciones históricas actuales están afectando de forma favorable la producción y distribución de la literatura mundial. Hoy, gracias a la pandemia, la literatura se difunde fuera de los circuitos tradicionales de las editoriales comerciales, pues, se adapta a las transformaciones históricas vinculadas a la actual fase de la globalización, independientemente, de si las publicaciones son informales o domésticas. Situación inimaginable, hasta fines del siglo pasado.

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Márcia Batista Ramos, brasileña, licenciada en Filosofía. Radica en Bolivia. Gestora cultural, escritora y crítica literaria. Publicó Mi Ángel y Yo; La Muñeca Dolly; Consideraciones sobre la vida y los cuernos; Patty Barrón De Flores: La Mujer Chuquisaqueña Progresista Del Siglo XX; Tengo Prisa Por Vivir; Escala de Grises – Primer Movimiento; Antología Escritoras Cruceñas, Caballero Reck & Batista (2020); Antología Escritoras Contemporáneas Bolivianas, Caballero, Decker & Batista. Bolivia (2020). Participó con ensayos en diversas antologías además tiene publicados: Cuento: Un Viaje en carnaval, en la antología “BOLIVIA La versión de escritores extranjeros” Homero Carvalho Oliva (2020); Cuento: Un Hombre Común, en “Honduras como Epicentro - Antología Mundial de Escritores en Cuarentena”, Chaco de La Pitoreta (2020); Antología “Compendio Literario pro Casa Melchor Pinto”, Colectivo Poético; Bolivia (2020); “BREVIRUS Antología de minificciones”, Lilian Elphick Latorre. Revista Brevilla, Santiago de Chile (2020).