• 04 de Diciembre del 2020

Consecuencias internacionales del triunfo de Luis Arce

La presidenta de Bolivia reconoce la victoria del Movimiento al Socialismo

 

Jeanine Añez, la presidenta de facto de Bolivia, acaba de aceptar el triunfo de Luis Arce, en primera vuelta en las elecciones generales del domingo 18 de octubre, lo cual abre el camino para que el Movimiento al Socialismo (MAS) retorne al poder tras haber estado un año en la oposición y 14 años previos en el gobierno.
La corte electoral se ha demorado para dar los resultados finales, mientras que la derecha ya no va a querer negar dicha victoria, sino evitar que el MAS pueda acaparar más diputados y senadores, para controlar dos tercios del Congreso.
El MAS ha conseguido un triunfo superior al que tuvo hace 12 meses, logrando uno de los mayores márgenes en una primera vuelta en los últimos años en toda Sudamérica (entre 52 y 53 por ciento de votos y 21 puntos sobre el principal rival).
El MAS ha superado 60 por ciento de los votos en cuatro de los cinco departamentos de las tierras altas de Occidente, donde se concentra la mayor parte de los hablantes del quechua y del aymara (La Paz, Oruro, Cochabamba y Potosí) y ha ganado con menos de 50 por ciento en Pando (el más pequeño y desconectado de los nueve departamentos de Bolivia).
Carlos Mesa ha ganado en Chuquisaca, Tarija y Beni, mientras que Camacho ha triunfado, con casi la mitad de los votos, en el departamento mas rico y con la ciudad mas poblada (Santa Cruz).
Si bien el MAS puede ufanarse de haber sacado mas de 21 puntos de ventaja, a Mesa le queda el problema de tener que enfrentarse a unos opositores que en esos mismos departamentos crearon anteriormente movimientos de masas en su contra.
Jeanine Añez no quiso que Morales pudiese retornar a Bolivia, además de incriminarlo, junto con numerosos dirigentes del MAS por sediciosos y terroristas; puso el peso del aparato del Estado a perseguir y querer proscribir al MAS, e inicialmente afirmó que iba a derrotar al MAS en las urnas, se ha visto obligada a publicar un twit conciliador donde alaba al MAS como una forma de buscar un acuerdo nacional, evitar una explosion social y entrar en negociaciones para abrir paso a un proceso transitorio en el cual ella busque que el nuevo Ejecutivo no se muestre tan duro contra ella y sus ministros.
La victoria del MAS va a alentar el triunfo del "socialismo del siglo XXI" en las parlamentarias de Venezuela de diciembre y en las generales del Ecuador de febrero.
Además de contribuir a golpear a los presidentes de los dos mayores países americanos (Donald Trump, de EU, y Jair Bolsonaro de Brasil) quienes patrocinaron a que las fuerzas armadas y policiales demanden la renuncia de Evo Morales en noviembre pasado.
Añez retiró su candidatura poco antes de los comicios (en los que aseguraba que iba a vencer), al igual que lo hicieron el ex presidente Tuto Quiroga y la candidata del partido del anterior dictador Hugo Banzer. El argumento que ambos sostuvieron fue para no dispersar y dividir el voto contra el MAS.

Refrendan triunfo de Morales
Según los primeros resultados, el MAS se ha impuesto con un porcentaje mayor a 47.08 por ciento que obtuvo hace 12 meses cuando postuló a Evo Morales por un cuarto mandato consecutivo.
En dichos comicios, que se dieron el 20 de octubre de 2019, las cifras oficiales le dieron una ventaja de unos 10 puntos y medio sobre su siguiente rival Carlos Mesa quien obtuvo 36.51 por ciento.
Entonces, dichos resultados fueron impugnados por todos los opositores conduciendo a grandes protestas urbanas encabezadas por comités cívicos y gremios empresariales y apoyadas por las comisarías policiales que se amotinaron y por la comandancia general de las fuezas armadas que abiertamente pidieron la dimisión de Morales.
De acuerdo con la constitución boliviana, se gana en primera vuelta si el triunfador supera 50 por ciento de los votos o más de 40 por ciento, pero con una diferencia mayor a la de 10 puntos sobre su contrincante mas inmediato.
Conforme a esos resultados oficiales Morales calificaba para continuar en palacio, pero la OEA decidió incentivar su caída aduciendo fraude, algo que luego fue cuestionado por varios institutos serios independientes de los propios EU.
Las cifras proyectadas por UNITEL han sido recogidas por la BBC, la CNN, la agencia Reuters y la mayor parte de los principales medios internacionales.
A estas alturas resulta dificil tratar de querer negar la realidad y aducir un fraude a favor del MAS, pues este partido ha estado en la oposición, ha querido ser proscrito por el actual gobierno y ha tenido decenas de muertos y detenidos por parte de la Presidenta Añez.
Ademas, el MAS habría crecido al menos cinco por ciento de votos por encima de las pasadas elecciones y hubiese duplicado su margen de diferencia.
Los principales sectores que apoyan al MAS se encuentran en las aldeas rurales y dentro de los bolivianos del exterior, los cuales son los últimos lugares en entregar sus cómputos.
Para el MAS, el actual gobierno es uno de facto, pues la actual mandataria no fue electa por los ciudadanos o por el Congreso.
Mientras los socialistas aducen que padecen una dictadura racista y corrupta, que ha sido pescada por negociar con las donaciones contra Covid-19, el gobierno quiso proscribir al MAS y hasta quiso enjuiciar a Morales (quién no ha podido retornar a Bolivia) o a varios masistas por "terrorismo".

Riesgos de desconocer resultado
Los posibles intentos de desconocer o alterar esos resultados puede conducir a fuertes movimientos sociales que puedan desbordar y que conduzcan a un levantamiento nacional.
En abril 1952, Bolivia tuvo una revolución en la que los trabajadores desarmaron a las fuerzas armadas y policiales, lo que dio paso a la agenda de nacionalizaciones y de reforma agraria más radical que hasta entonces hubiese tenido Latinoamérica.
Arce ha mostrado su disposición a "perdonar" y no a "vengarse" de los uniformados que persiguieron al MAS, aunque muchos de sus partidarios van a querer "hacer justicia" pronto, buscando llegar a una salida negociada.
Si se reconoce el triunfo de Arce en primera vuelta se hace innecesario ir a un balotaje y se crea un nuevo escenario en el continente.
El MAS debiera gobernar durante el quinquenio 2021-26 haciendo que durante dos décadas Bolivia quede bajo su control (salvo el interregno derechista que fue responsable de revitalizar como partidos de masas en la oposición).
El triunfo del MAS en Bolivia es un aliciente para que la izquierda peruana se una o trate de disputar las presidenciales de abril 2021.
Bolivia va a poder volver a la Alternativa Bolivariana de Nuestra América junto con Cuba, Nicaragua, Venezuela y algunas Antillas, tratar de revitalizar la casi fenecida UNASUR y crear un eje de gobiernos nacionalistas que incluya a los del ALBA y a las dos naciones hispanoamericanas con mayor superficie (México y Argentina).
La propia OEA no ha de quedar bien parada, pues ha aparecido interfiriendo en asuntos internos de Bolivia y Venezuela para derrocar a sus respectivos gobiernos "socialistas".
El triunfo de Arce va a tener ciertas incidencias sobre los comicios de Estados Unidos, donde muchos demócratas van a querer atacar a Trump por sus fracasos en haber tratado de derrocar gobiernos en Bolivia y el Caribe.