• 19 de Abril del 2024

Tragedia en Baltimore desnuda situación de migrantes en EU

Ponen en relieve el contraste entre la realidad del trabajo desarrollado por los paisanos y el discurso antiinmigrante promovido por figuras políticas como el expresidente Donald Trump

 

La tragedia ocurrida en Baltimore, donde seis trabajadores latinos, entre ellos dos mexicanos, murieron en el derrumbe del puente Francis Scott Key, ha resaltado el papel fundamental que desempeñan los inmigrantes en la fuerza laboral de Estados Unidos.

Este incidente ha vuelto a poner en relieve el contraste entre la realidad del trabajo desarrollado por los migrantes y el discurso antiinmigrante promovido por figuras políticas como el expresidente Donald Trump.

Según Luis Vega, activista y exobrero de la construcción, los migrantes ocupan puestos de trabajo que muchos estadounidenses no desean, como la limpieza de habitaciones de hotel o el trabajo bajo el sol en condiciones adversas.

En este sentido, la comunidad hispana en Estados Unidos ha sido conmovida por el trágico suceso, especialmente en un momento en que líderes políticos, como Trump, continúan abogando por políticas restrictivas contra la inmigración.

Vega, quien ha sido parte de campañas a favor de la migración, lamenta la retórica negativa hacia los inmigrantes y destaca su contribución esencial durante la pandemia de Covid-19, cuando muchos estadounidenses no estaban dispuestos a trabajos físicos.

Sin embargo, los inmigrantes continuaron desempeñando roles fundamentales, exponiendo sus vidas en el proceso.

Javier Galindo, un contratista de construcción, subraya que los trabajadores inmigrantes, principalmente provenientes de México, son quienes realizan trabajos riesgosos y mal remunerados en sectores como la construcción.

Esta situación se agrava por la vulnerabilidad de los inmigrantes a la explotación laboral y las condiciones precarias en las que a menudo trabajan.

Las estadísticas oficiales reflejan esta realidad, mostrando que los inmigrantes latinos constituyen una parte significativa de la fuerza laboral en Estados Unidos, pero también representan una proporción desproporcionada de las muertes en el lugar de trabajo.

Los accidentes laborales fatales han aumentado drásticamente en la última década, destacando los riesgos a los que se enfrentan los trabajadores inmigrantes en su búsqueda de sustento.

En estados como Arizona, donde la mano de obra inmigrante es crucial para la industria de la construcción, la necesidad económica obliga a muchos trabajadores a aceptar empleos peligrosos y mal remunerados.

La dependencia de los inmigrantes en estos sectores es innegable, y muchos defienden la legalización de los trabajadores como una medida necesaria para garantizar condiciones laborales justas y seguras para todos.

Donald Trump hace campaña prometiendo deportaciones masivas e indultos para los condenados por los disturbios del 6 de enero de 2021 en el Capitolio; sus ideas están siendo recibidas con poco rechazo y cierto entusiasmo por una nueva generación de republicanos en el Congreso.

Se trata de un cambio con respecto a la primera vez, cuando el virtual candidato presidencial republicano se topó con el escepticismo inicial y, de vez en cuando, con el alboroto de la condena.

En lugar de ser descartadas como bravatas de campaña o como que Trump dice lo que piensa para despertar a sus votantes más devotos, sus palabras están siendo adoptadas como plataformas de partido, potencialmente capaces de pasar rápidamente de la retórica a la realidad con un Ala Oeste de la Casa Blanca a la espera y el respaldo crucial de esquinas clave en el Capitolio.

“Vamos a tener que deportar a algunas personas”, dijo el senador republicano JD Vance, uno de los mayores partidarios de Trump, días después de hacer campaña junto a Trump en su estado natal.

Mientras el presidente demócrata Joe Biden y sus aliados activan las alarmas sobre la agenda propuesta por Trump para un segundo mandato —y su promesa de que sería un “dictador”, pero solo el primer día—, el Partido Republicano en el Congreso está experimentando un realineamiento político masivo hacia el movimiento “Devolvamos la Grandeza a Estados Unidos” (MAGA por sus siglas en inglés) de Trump.

El líder del Partido Republicano en el Senado, Mitch McConnell, que enfrentó a Trump en ocasiones, en particular por los disturbios del Capitolio, al tiempo que impulsaba docenas de sus nombramientos judiciales, se está preparando para abandonar su papel de líder a finales de año. El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, se enfrenta a constantes amenazas de destitución.

Entre los recién llegados se encuentran Vance, que aún no había sido elegido durante la presidencia de Trump, y la representante Marjorie Taylor Greene, de Georgia, que fue elegida cuando Trump perdía frente a Biden en 2020. Tanto Vance como Greene son considerados potenciales candidatos a la vicepresidencia por Trump.