El Congreso salvadoreño, dominado por el partido del presidente Nayib Bukele, aprobó el martes una reforma constitucional que permitirá imponer la cadena perpetua en un país que ha encarcelado a más del 1% de su población en su lucha contra las pandillas.
La iniciativa recibió 59 de los 60 votos de los diputados, incluyendo dos de ARENA. La única en oponerse fue la diputada del partido VAMOS, Claudia Ortiz.
En el debate, la vicepresidenta del Congreso, Suecy Callejas, señaló que la reforma aplicará a quienes cometan homicidios, feminicidios y violaciones, priorizando el "derecho de vivir sin miedo". Ahora, la Comisión Política evaluará la medida y deberá ratificarla en la plenaria del próximo martes.
Horas antes, Bukele informó vía X que su gabinete de seguridad presentaba la propuesta de cadena perpetua, actualmente prohibida por la Constitución. Esta medida se suma a otras reformas impulsadas por Bukele, cuestionadas por debilitar el sistema de pesos y contrapesos y afectar la democracia.
“Veremos quiénes apoyan esta reforma y quiénes se atreverán a defender la Constitución que protege asesinos y violadores”, declaró el presidente.
En julio de 2025, se aprobó otra reforma que eliminó los límites al mandato presidencial, permitiendo que Bukele pueda continuar indefinidamente. La medida de cadena perpetua se vincula a la guerra contra pandillas iniciada con el estado de emergencia de marzo de 2022, que suspendió derechos fundamentales y encarceló a 91,300 personas, de las cuales 8,000 inocentes fueron liberadas.
Organizaciones de derechos humanos denuncian detenciones arbitrarias, persecución de críticos y juicios colectivos con acceso limitado a la defensa. Funcionarios prometen que los pandilleros detenidos “jamás volverán” a delinquir.















