• 30 de Enero del 2023

Los 3.8 kilómetros de poblanos: las calles gobiernan

Especial

Cuando el gobernador Miguel Barbosa Huerta recién estaba concluyendo su discurso en el Zócalo de Puebla capital, a unos 3.8 kilómetros de distancia, por allá en la esquina de Avenida Reforma y 21 Sur, todavía seguían saliendo contingentes en apoyo al presidente Andrés Manuel López Obrador y la Cuarta Transformación (4T), en la inédita manifestación poblana que congregó a unas 100 mil personas.

“Es un honor estar con Obrador”, “Vamos bien, vamos bien, con Barbosa vamos bien”, fueron algunas de las proclamas que se escucharon este 4 de diciembre, cuando el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en Puebla y el barbosismo mostraron músculo y se exhibió que “la mayoría está de este lado chingao... con el pensamiento progresista”, sentenció el mandatario en su discurso.

En la Puebla que se añejó en el centenario del régimen revolucionario y en sus herederos, algunos de profunda corrupción, y que luego vivió la cuasi dictadura podrida del morenovallismo de 8 años, resultó inédita la expresión de las calles tomadas por la izquierda.

Nunca nadie, desde el Poder Ejecutivo, había convocado y encabezado una marcha con profundo sentido popular.

 

 

La calle gobierna

Obreros, docentes, trabajadores de gobierno, universitarios, ciudadanos espontáneos, hombres y mujeres de varios municipios, con distintas edades y de diferentes condiciones sociales recorrieron desde las avenidas de la Zona Esmeralda, pasando por el Reloj de El Gallito en el Paseo Bravo, al Zócalo.

La manifestación callejera fue reivindicada y, en palabras del gobernador, las calles fueron recuperadas:

“La calle es nuestra, aquí nacieron los movimientos sociales, pero hoy la calle gobierna y gobierna bien, y por eso tenemos la frente alta para decirle a todos reunámonos, salgamos y no dejemos que la derecha, que la hipocresía, quiera aparentar que son ellos los que tienen la razón”, fustigó en alusión a la manifestación de hace unas semanas que encabezaron partidos y personajes identificados con la derecha, en una supuesta defensa del Instituto Nacional Electoral (INE).

 

Prohombres y gusanos

Desde muy temprano, los contingentes fueron arribando al Paseo Bravo. La nutrida respuesta a la convocatoria obligó a la organización por calles, de modo que luego también pudieran caminar por la Avenida Reforma.

Un templete con un sonido se instaló frente al Templo de Nuestra Señora de Guadalupe, en la 11 Norte-Sur y Reforma.

Las notas ya fácilmente identificables de la canción insignia de esta administración “Tienes Ganas de Puebla”, sonaron mientras se reunían los asistentes.

Desde ese punto, hacia las 09:45, el horizonte se extraviaba. La alfombra de cabezas, gorras y mantas se perdía entre las calles que seguían a la 13 Sur, sobre Reforma.

La combinación de frío y calor del otoño poblano mezclaba a personas con chamarras, manga larga y vestimentas en manga corta y atuendos primaverales.

Rostros que se asocian con la izquierda histórica poblana y a la lucha de muchos años en las calles, se intercalaron con otras caras conocidas, de otro tiempo y de otros partidos. Algunos priístas de ayer hoy se han transmutado en morenistas, a la fuerza o por genuina convicción.

Y ahí, “hoy, el noble y el villano, el prohombre y el gusano, bailan y se dan la mano, sin importarles la facha…”, reza la canción “Fiesta” de Juan Manuel Serrat Teresa. Así, literalmente, ocurrió este domingo.

Aquellos experimentados en la manifestación de las calles disfrutaron, bailaron, gritaron, gozaron la convocatoria barbosista; los nuevos en estas lides, se movieron con discreción, mustios y reservados.

Todos, de cualquier modo, pisaron juntos la ruta al lado del gobernador.

 

 

Como hace 30 años

El Reloj de El Gallito marcaba las 11 y pasadas del cuarto, cuando llegó el gobernador, con su esposa y sus dos hijos.

En silla de ruedas, para facilitar su movilidad, empujado por su esposa, Rosario Orozco Caballero, se sumó en vanguardia a la columna en ese punto, aunque también un par de contingentes estaban delante.

“Vamos bien, vamos bien, con Barbosa vamos bien”, fue la arenga que se entremezcló con la de “Es un honor estar con Obrador”.

El arremolinamiento de la gente amenazó por momentos con tragarlo, pero ni Barbosa ni su esposa se inmutaron.

Acostumbrados a las manifestaciones, desde hace 30 años, curtidos en los dificultosos días en que los granaderos eran la “contención” que enviaba el sistema, ni él ni ella se alteraron y, al contrario, apenas encontraron ritmo y camino, disfrutaron el respaldo y las sonrisas de quienes se les acercaban.

Barbosa levantaba las manos para corresponder con saludos a los gritos a su paso. Doña Rosario sonreía y algo comentaba de cuando en cuando con sus hijos y con el gobernador.

En torno suyo, la fiesta tuvo distintas expresiones: hubo batucada, gritos, bailes, pancartas. Un sonido y una locutora a la altura de la 7 Norte-Sur, hacia la suerte de narradora.

Saludaba a los contingentes de varios municipios y hasta algunos personajes.

En apenas unos segundos, algunos reporteros gráficos se empujaron con los hombres que resguardaban el orden en torno a Barbosa, pero las cosas no pasaron a mayores.

 

 

Las expresiones barbosistas

Unos pasos, detrás del gobernador, las expresiones que han levantado la mano hacia la sucesión de 2024, marchaban en armonía. Al menos, es lo que se veía.

Olivia Salomón, la secretaria de Economía, había llegado muy temprano con el frío otoñal todavía sintiéndose, para sumarse a la columna principal.

Ofreció al paso un mensaje en el que aseguró que la marcha fue una muestra de unidad, para respaldar al presidente Andrés Manuel López Obrador, y no una competencia entre aspirantes.

El presidente del Congreso local, Sergio Salomón Céspedes Peregrina, había hecho lo propio, al lado de El Gallito y espero con paciencia el arranque de la marcha, pasadas las 11 horas.

En entrevista, declaró que “hoy el pueblo es Morena, está en la 4T, está a favor de que no regrese el mal pasado y nosotros estamos con el pueblo”.

Ahí llegó también Alejandro Armenta, el presidente del Senado de la República, quien con un peluche del Presidente de la República, se acercó a esa columna, y encontró acomodo al lado de Sergio, quien fue el primero en saludarlo.

“Unidad, democracia y liderazgo demostró el gobernador Barbosa; la marcha es muestra de que Puebla está con el presidente López Obrador”, destacó el senador en un comunicado, después.

En tanto, José Antonio Martínez García, el secretario de Salud, fue arropado por sus seguidores, al sumarse a la manifestación, y expresó su apoyo incondicional al gobierno de la República y al titular del Ejecutivo del estado. Aseguró que, desde el gobierno, seguirán las acciones para acabar con las desigualdades que generaron los gobiernos anteriores.

 

 

Más allá de 2024

Entre apretones, pero con un orden relativo, el posible en este tipo de concentraciones, la vanguardia llegó al Zócalo.

El templete se llenó de los añejos luchadores sociales, que compartieron espacio con los recién llagados al lopezobradorismo.

La primera oradora fue la presidenta municipal de Atlixco, Ariadna Ayala, quien ofreció una pieza con personalidad experimentada y no desperdició tampoco la oportunidad de dejar esencia ideológica.

Sentenció que el pueblo salió a marchar, como una forma de lucha preventiva, para que no regresen los malos gobiernos.

Llegó el turno estelar del gobernador Miguel Barbosa. En frases, resumió los motivos de la lucha y sus anhelos; la reivindicación del esfuerzo colectivo en las calles.

“La Cuarta Transformación no termina en 2024, tiene que ser una gran época de México… Ahí estarán ustedes, otros ya no estaremos, pero ustedes sí estarán, por eso sembramos la semilla del cambio, la semilla de la honradez, por eso estamos acá”, afirmó ante un auditorio que coreó y aplaudió, durante la alocución de Miguel Barbosa.

“La mayoría está de este lado, chingao. Acá está la mayoría, con el pensamiento progresista

“La calle es nuestra, aquí nacieron los movimientos sociales, pero hoy la calle gobierna y gobierna bien, y por eso tenemos la frente alta para decirle a todos reunámonos, salgamos y no dejemos que la derecha, que la hipocresía, quiera aparentar que son ellos los que tienen la razón”.

Los aplausos vinieron nutridos al final.

Rondaban las 13:00 horas y desde el Zócalo muchos buscaban la salida, una vez que había terminado la concentración ahí, pero que aún seguiría por hora y media más, constante, desde el Paseo Bravo, con los contingentes rezagados.

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, felicitó en sus redes a Puebla y al gobernador por esta contundente manifestación.

“Gran manifestación en Puebla con @MBarbosaMX en apoyo a la Cuarta Transformación y al presidente @lopezobrador_ ¡Viva Puebla!”, escribió en Twitter.

Los cafés se llenaban. Las calles también. El zócalo se seguía nutriendo.

Las calles fueron recuperadas.