• 17 de Septiembre del 2021

Rommel Pacheco, la medalla antes de clavarse a la política

En Tokio, los clavados mexicanos tendrán el cambio generacional; Rommel  Pacheco participará en el formato individual del trampolín de tres metros

 

El pasado 5 de julio, el presidente Andrés Manuel López Obrador, adversario declarado de los panistas por, según su forma de pensar, ser parte de la “mafia del poder”, debió encomendar la bandera mexicana a un diputado electo del PAN, para que la lleve a buen puerto durante los Juegos Olímpicos de Tokio.
Se trata del clavadista Rommel Pacheco, quien en septiembre rendirá protesta como diputado federal por Yucatán, pero antes de tomar un nuevo rumbo en su vida como legislador, ya se encuentra en la capital de Japón para cumplir con una encomienda personal que tiene pendiente: la medalla olímpica.
El recorrido de Rommel por la máxima competencia deportiva comenzó en 2004 en Atenas, y después participó en Beijing 2008 y Río 2016, por lo que en su cuarta participación olímpica será uno de los atletas mexicanos más veteranos de la delegación mexicana.
Aunque ha quedado cerca del podio, el yucateco no ha podido colgarse la medalla, y esta es su última oportunidad, pues tanto la edad, 35 años, como sus actividades futuras en la política le impedirán buscar un nuevo ciclo.
En Tokio, los clavados mexicanos tendrán el cambio de estafeta generacional, ya que Rommel participará en el formato individual del trampolín de tres metros, al igual que Osmar Olvera, uno de los prospectos mexicanos de mayor proyección futura.
“Osmar (Olvera), que es trampolinista, un niño que viene empujando fuerte y que seguramente en unos años va a dar muchos resultados”, me comentó Rommel en una entrevista de abril pasado, publicada en Reporte Índigo.


Motivación a tope
El futuro diputado ganó un distrito que perteneció al partido en el poder, Morena, en el trienio que está por terminar; sin embargo, la campaña a ras de tierra que realizó el deportista le dio el voto de los ciudadanos.
En la misma entrevista mencionada párrafos atrás, Rommel me explicó que su trabajo en San Lázaro estará enfocado en impulsar el deporte, posiblemente encabece la Comisión del Deporte, lo cual no sucedió en la actual legislatura, ya que el boxeador Erik Morales debió dejar que fuera el cantante Ernesto D’alessio quien llevará la titularidad de dicha comisión.
Pacheco llega a la competencia en Tokio con muchos éxitos en su historial, tanto deportivos, como personales. Clavadista, licenciado y maestro, empresario, altruista, político, estrella de realitys, tanto en TV Azteca como Televisa, y recién casado, todo eso forma un coctel de motivaciones para que Rommel consiga la tan ansiada medalla y pueda presumirla en su primera intervención en la máxima tribuna del país.
“Ha sido para mí un orgullo y un honor haber representado a México en tantas justas deportivas y en cada una de ellas siempre darlo todo para que nuestra bandera esté en lo más alto del podio y poder cantar nuestro Himno Nacional”, nos deja Rommel esta cita antes de su retiro.