• 30 de Enero del 2023

Militarización sin retorno

 

Al general Luis Rodríguez Bucio, lo nombran subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana

 

 

Israel Mendoza Pérez

 

@imendozape

El distorsionado militarismo civil de la cuatroté se encuentra en el punto más alto y sin retorno durante el próximo lustro. La llegada de David Córdova Campos, general de división diplomado de Estado Mayor en retiro, como nuevo comandante de la Guardia Nacional, tiene al menos dos instrucciones, directas de Palacio Nacional. La primera es arreglar el desastre hecho por el general Luis Rodríguez Bucio dentro del cuerpo armado al no encontrar el punto medio en tareas de coordinación con otras corporaciones de seguridad. Al tiempo que debe analizar la deserción, pues es un tema que comienza a crecer entre la tropa.

En un intento por mantener las formas institucionales y de alianza con las Fuerzas Armadas, al general Luis Rodríguez Bucio, lo nombran subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana, aunque en la disciplina militar eso se entiende como una degradación. Los militares hacen carrera para conseguir mayor rango, no son políticos que pueden ocupar un cargo u otro tampoco, y pasar de secretario a subsecretario, tampoco son administradores públicos.

La llamada corriente de militarismo civil en América Latina encontró en México una fuerte aceleración, desde 2018, debido a la falta de confianza y de controles anticorrupción dentro de las estructuras administradas por civiles. Incluido el gobierno de la cuatroté. Al menos Organizaciones No Gubernamentales documentan que, en esta época, los militares realizan más de 230 tareas, que deberían ser puestas en operación por mandos civiles.

Aun así, en este momento de tensión castrense, a la Guardia Nacional se le hacen fisuras. En 2020, se reportaron 1,185 bajas, estas se dividen de la siguiente manera: agentes 91; agente mayor 73; comisario cinco; comisario jefe tres; director 12; director general uno; enlace 14; guardia uno; inspector 37; inspector general cinco; inspector jefe 20; jefe de departamento 25; jefe de unidad dos; oficial 92; primer subinspector 36; subagente 426; subdirector 23 y suboficial 319.

En tanto que en 2021 ocurrieron 1,683 bajas, ella se dio así: agentes 85; agente mayor 92; comisario 18; comisario general dos; comisario jefe uno; director 90; director general 18; enlace 40; inspector 123; inspector general 32; inspector jefe 68; jefe de departamento 73; jefe de unidad tres; oficial 184; primer subinspector 169; segundo subinspector dos; subagente 227; subdirector 91 y suboficial 365.

Y es que, la desmilitarización en un futuro será lo más complejo para los siguientes gobiernos, ya que a través de la Guardia Nacional se entregó el control de la seguridad a una institución que no acepta ni aceptará ningún tipo de supervisión civil bajo ninguna excepción. Por eso es que con la llegada del David Córdoba a la GN, es la parte que se refuerza para afianzar el proyecto militarista de la cuatroté.

El siguiente punto que, de concretarse la aspiración de la secretaria de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, de aspirar al Jefatura de Gobierno de la CDMX, y solicitar licencia o renunciar, el relevo natural sería Luis Rodríguez Bucio y con ello la pinza se cierra al quedar un militar al frente de la seguridad pública del país.