• 04 de Diciembre del 2020

Los fenómenos naturales no dan tregua

Inundaciones en Tabasco. / Sedena

El 2020 será recordado por el mundo como el año en que todo cambio. Nuestro modo de vida se ha visto transformado de manera radical y conceptos como la libertad, que el pacto social nos había prometido, están en entredicho.

 

No sabemos aún como se desencadenó esta pandemia, fue una mutación natural de un virus, fue diseñado o liberado, hay muchas interrogantes con la única certeza de que todo el mundo lo está sufriendo, aunque no todos de la misma forma, ya que factores como el medio ambiente no dan tregua a algunas zonas del mundo, México y Centroamérica entre ellas.

El sur de nuestro país ha sufrido los embates de las lluvias y se han generado inundaciones que han dejado estados como Tabasco bajo el agua.

Esta situación para la entidad no es nueva, de hecho, es algo recurrente cuando se dan periodos de lluvias continuos, generalmente desencadenados por fenómenos ligados al cambio climático que vivimos. Si bien estos fenómenos no son nuevos, su intensidad y periodicidad sí se debe al cambio climático.

Hasta hoy se habla de 180 mil damnificados por esta situación y también se habla hasta de 27 personas muertas; los apoyos fluyen por parte de gobierno y de la sociedad civil, pero, sin duda es tiempo de pensar en evitar estas secuelas de algo que solo el hombre ha provocado en esta zona de nuestro país.

Desde el siglo XVI, se tiene registro de inundaciones en el estado y se ha identificado que sus inundaciones siguen un padrón cíclico que se da cada 10 años y que con el tiempo la gravedad de las inundaciones está en aumento.

El agua es una constante en la región, que es una planicie en la que desembocan los dos ríos más caudalosos del país, el Grijalva y el Usumacinta, los que juntos representan una tercera parte del agua dulce que corre por México.

De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Tabasco es el estado donde más ha llovido en los últimos 30 años y, por si fuera poco, éste ha sido el más lluvioso del último lustro.

Las acciones de gobierno ante esta situación no se han hecho esperar, presidentes y gobernadores han anunciado obras y grandes inversiones, la última con más de mil 100 millones de pesos, sin lograr una salida a la situación.

Llegan las dudas entonces sobre la forma en que se han gestionado los recursos para evitar el impacto de esta situación. En 2007, el gobierno de Felipe Calderón destino 7 mil millones de pesos para ayudar a los damnificados, pero diversas ONG’s denunciaron que sólo se ejerció una parte de estos recursos, por lo que en 2010 la Auditoria Superior de la Federación (ASF) concluyó que en realidad no ha habido un plan integral para terminar con los problemas de la zona, lo que ha desembocada en uso indebido de los recursos.

Estamos ante una oportunidad histórica de dar una solución real a un problema que ha azotado esta región por siglos. Ya los datos nos muestran que los fenómenos naturales no darán tregua, por lo que esperamos que el anuncio que el gobierno del presidente López Obrador hará en unos días sobre un plan de emergencia para Tabasco sea el punto de partida para minimizar el impacto de estos fenómenos en la entidad.

Es el cuarto plan en cuatro secciones y esperamos que sea el vencido. La pandemia sigue y Tabasco está en peligro doble ante esta situación de inundaciones, así que, por el bien de Tabasco, deseamos que este plan sea lo que esperamos.

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Twitter @RicardoChavero

Secretario General del Partido Verde en Puebla Capital