• 29 de Noviembre del 2022

ONG’s piden condiciones laborales dignas para jornaleros agrícolas en México

 

Malas condiciones laborales que provocaron la muerte por intoxicación de un indígena tzeltal que viajó desde Chiapas al norte del país

 

 

Érika Nieto

El Centro de Derechos Indígenas, Colectivo Feminista MAPAS y el Centro de Desarrollo Indígena Loyola denunciaron a través de una conferencia de prensa en Michoacán negligencia médica y malas condiciones laborales que provocaron la muerte por intoxicación de un indígena tzeltal que viajó desde Chiapas al norte del país para trabajar en el cultivo de frutas y verduras en Sonora.

Este caso es uno de muchos que ocurren como parte de esta migración interna que nuestro país presenta, principalmente, de jornaleros agrícolas que año con año viajan a los estados del norte del país para la cosecha de jitomate, aguacate, cherry, fresa, entre otros productos que generalmente son para exportación, pero cuyas empresas desafortunadamente no ofrecen condiciones laborales idóneas que prevengan muertes como la del indígena tzeltal Manuel por intoxicación severa por los agroquímicos usados en estos cultivos.

Lamentablemente, Manuel regresó en cenizas al lado de su familia en Chiapas y lo que las organizaciones reclaman es que la empresa no se ha hecho responsable de dar una indemnización a la familia y que el trato que reciben los trabajadores agrícolas en los hospitales de la región es con discriminación y racismo; independientemente de que muchos de estos indígenas no hablan español y, ni las empresas que los contratan, ni los hospitales que los atienden cuentan con traductores que los apoyen.

A las pésimas condiciones en las que son obligados a trabajar los jornaleros agrícolas, los bajos salarios, las intoxicaciones que enfrentan con los agrotóxicos que son usados por las empresas, se suman los accidentes en carretera en los camiones o camionetas en las que son traslados en condiciones de hacinamiento.

Por ello, organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales como la Red Nacional de Jornaleros y Jornaleras Agrícolas, la Colectiva Feminista MAPAS, entre muchas otras, llaman constantemente la atención sobre las malas condiciones laborales que enfrentan todos aquellos ciudadanos de estados como Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Veracruz y hasta de Puebla que viajan a estados del norte de la república como Chihuahua, Sinaloa, Sonora, Michoacán, Nayarit o Durango.

Reflejando además el desempleo que prevalece en el sur del país y el abandono al campo de estos estados que obliga a sus ciudadanos a migrar al norte para obtener un ingreso, por muy bajo que sea.

Y es que, aunque estos grupos reconocen que se han firmado acuerdos ante la Secretaría del Trabajo que obligaría a las empresas a ofrecer mejores condiciones y salarios a los trabajadores agrícolas, estas medidas se quedan en el documento y no se aterrizan. Un desafortunado círculo vicioso que sigue cobrando vidas como la de Manuel, que difícilmente alcanzarán la justicia.

Queridos amigos de Exilio que durante todo este tiempo leyeron y comentaron sobre este espacio de opinión les comento que por situaciones de índole personal la columna tomará un receso lo que resta de este 2022. Muchas gracias por su apoyo. Un fuerte abrazo.

Comentarios vía twitter: @erinife