• 29 de Enero del 2022

México retratado a través de la literatura del narcotráfico

México libros sobre narcotráfico / Facebook Juan Marcos

 

Los episodios de violencia armada son diarios, los enfrentamientos de los grandes cárteles de droga y de los “narcomenudistas”, colocan en riesgo de vida a la población

 

Márcia Batista Ramos

Las violencias refieren a gran variedad de acciones, desde homicidios, violaciones sexuales, secuestros, violencias intrafamiliares, tortura, entre otros. Siendo la violencia incontrolable, el reflejo de la peor crisis que vive el país del norte desde su Independencia. Tal es el caso que, la violencia en México es tan grande que entre las violaciones a los derechos humanos y la colusión de fuerzas policiales con el crimen organizado amenazan con hacer de México un Estado fallido.

Los episodios de violencia armada son diarios, los enfrentamientos de los grandes cárteles de droga y de los “narcomenudistas”, colocan en riesgo de vida a la población en general, que se siente insegura. Contribuyendo, además, con las cifras que corroboran que en la última década la región de las Américas ha pasado a ser el lugar donde se lleva a cabo el mayor número de asesinatos interpersonales y del llamado crimen organizado.

En medio al caos generado por el crimen organizado, supervive el machismo y los crímenes de odio hacia las mujeres, que hacen de México una de las realidades más peligrosas y dolorosas en Latinoamérica.

Como la literatura tiene el don de rescatar la realidad y hacer un testimonio de una época y seguir viva cien o doscientos años después, ya que continuará dialogando con el lector, se torna importante la literatura del narcotráfico. Pese a los riesgos que eso presupone, en un país donde la literatura de investigación y el periodismo son actividades de mayores riesgos.

Es sabido que la creación y divulgación de un corrido, de una novela o de una serie con temática de narcotráfico no implica el riesgo de muerte que trae consigo el desenmascaramiento periodístico o literario del crimen, porque mientras el compromiso del periodista es con la verdad, el compromiso del escritor es con la ficción.

Desde finales de los años 60 del siglo pasado, emerge un nuevo género literario abordando el fenómeno del narcotráfico como escenario, o sea, un espacio en el que tienen cabida tanto las historias de amor, como los parricidios. Haciendo un retrato de una época en que el aumento de la violencia social va sembrando miseria en un país rico y diverso culturalmente, que está regando con sangre su historia, en pleno siglo XXI a consecuencia del narcotráfico.

La literatura del narcotráfico es un género que tiene como protagonistas a narcotraficantes, sicarios y prostitutas; retratando secuestros, la trata de blancas, los desaparecidos, la corrupción, la pobreza, el tráfico de drogas y todo cuanto forma parte de la realidad mexicana; muestra la realidad de un supuesto camino fácil para obtener dinero. En el mundo líquido de las apariencias y de los procesos rápidos para consumir cada vez más.

Inicialmente las narraciones fueron de forma oral y luego a través de la música, donde los famosos corridos, canciones en forma de balada que narran acontecimientos de la historia de México, dejaron de contar de la época de la Revolución Mexicana y empezaron a contar de la vida y obra de conocidos capos del narcotráfico.

Hubo un momento intermedio, que estuvo copado por los artículos periodísticos que derivaron en investigaciones, denuncias y en libros; creando un nuevo género derivado de esa misma cultura: La literatura del narcotráfico.

La literatura del narcotráfico denuncia el modus operandi del crimen organizado y sus nexos con la política y su infiltración a todos los niveles de decisión del Estado, en especial de la justicia.

Tanto es así que, en México la impunidad, la corrupción y las condiciones económico-ocupacionales son consideradas las tres principales causas de los homicidios cometidos por el crimen organizado. Siendo que la impunidad y la corrupción son concebidas como procesos permanentes de la sociedad mexicana en todas sus capas sociales. De tal modo que existiría una colusión y complicidad del Estado para mantener la impunidad y la corrupción.

El crimen organizado es una gran empresa capitalista, que cumple con gran parte de las reglas de una sociedad consumista. Actúa proveyendo drogas adictivas, prostitutas, venta de órganos, al tiempo que produce fuentes de trabajo dado la necesidad de reclutamiento, para dar cumplimento a todas las funciones con objetivos económicos, en vista de las grandes y rápidas ganancias que se obtienen.

Cabe notar, que el primer libro o novela sobre el género del narcotráfico, es "Nacaveva, diario de un narcotraficante", publicada en su primera edición en 1967 y de autor anónimo, donde se narran las confesiones y revelaciones de la vida de un narcotraficante

La literatura del narcotráfico cuenta con: los libros de ficción y los de investigación, además, con los libros más osados que mezclan la investigación con la ficción, dejando mucho que pensar sobre la certeza de los hechos, al imaginario colectivo.

La característica de este género literario, normalmente, logra retratar ambientes, vocabulario y personajes con gran verosimilitud, planteando las realidades de los individuos, en su forma más cruda.

Actualmente son numerosos los libros que abordan o giran alrededor del narcotráfico. Unos se apuntan como ficción del género negro o policíaco; otros como crónicas e investigaciones periodísticas o tesis sobre la problemática.

Los títulos literarios sobre literatura del narcotráfico se encuentran en la lista de los más vendidos. Son muchos los títulos, por ejemplo: "Los señores del narco", de Anabel Hernández; "El Chapo. El señor del gran poder", de Rafael Rodríguez Castañeda; "La reina del sur", de Arturo Pérez Reverte; "Los trabajos del reino" de Yuri Herrera; “El último narco'”, de Malcom Beith; “Historia del narcotráfico en México”, de Guillermo Valdés Castellanos; “El jefe de jefes”, de José Manuel Valenzuela; “Los rostros del narco”, de Rafael Rodríguez Castañeda y reporteros de la revista Proceso; “Las jefas del narco”, coordinado por Arturo Santamaría Gómez; "El siglo de las drogas", de Luis Astorga que se destaca como el pionero de la investigación académica.

La poesía no ha sido inmune a este fenómeno literario y se muestra más libre para abordar literariamente la violencia generada por el narcotráfico.

El registro literario es la mirada observadora más humana que puede haber de esta etapa narco delictiva, que corroe desde adentro un país desengañado por la violencia delincuencial.

La literatura del narcotráfico se caracteriza por el realismo exacerbado, con toques de novela negra, presenta, intrínsecamente, un compromiso social de denuncia: sea por la reprobación a los actos de narcos, sea por la permisividad de los poderes del Estado, o la debilidad de la ciudadanía en general, frente al crimen organizado.

Por más imaginación que tenga un autor, de literatura del narcotráfico, la ficción sobre el tema se queda siempre pequeña en relación con el monstruo de crueldad y excesos que impera en la realidad del mundo de las drogas.

Infelizmente, para pesar de la humanidad, en México la narcoliteratura se alimenta de la realidad.

 

***

 

Biografía:

Márcia Batista Ramos, brasileña. Licenciada en Filosofía-UFSM. Gestora cultural, escritora, poeta y crítica literaria. Editora en Conexión Norte Sur Magazzín, España; columnista en Inmediaciones, Bolivia, periodismo binacional Exilio, México, archivo.e-consulta.com, México, revista Madeinleon Magazine, España y revista Barbante, Brasil. Publicó diversos libros y antologías, asimismo, figura en varias antologías con ensayo, poesía y cuento. Es colaboradora en revistas internacionales en 22 países. Editor adjunto de la Edición Internacional de Literatura China (a cargo de la Federación de Círculos Literarios y Artísticos de Hubei, China).