• 29 de Noviembre del 2022

En sentido contrario

La apuesta a la ruptura del PRI y con ello el inminente transfuguismo están en ciernes

 

La batalla en el Senado de la República a la extensión de la presencia militar en tareas de seguridad interior, por parte del coordinador legislativo, Miguel Ángel Osorio Chong, lo coloca en una posición favorable para la negociación plena con la cuatroté y con su propio partido.

El voto de la bancada senatorial priista, le cayó a Osorio Chong como “anillo al dedo”. Ya que tienen la oportunidad de retomar el camino hacia la alianza para 2023 y 2024; así como posicionar al PRI. A final de cuentas, la moneda de cambio es el dirigente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas.

En este momento, el trabajo del secretario Adán Augusto López y del senador Ricardo Monreal de cabildeo y convencimiento ya tocó pared con un PRI que se encuentra dividido y que en el senado Osorio Chong lo tiene bajo resguardo de negociar, lo que comenzó a trazar, mantener la alianza, impulsar una candidata a la presidencia, en este caso Beatriz Paredes, y reducir la operación del dirigente nacional priista.

Y es que en los últimos meses se profundizó la fractura al interior del PRI. Además, se incrementó el coqueteo de varios de sus militantes con Morena. Un fenómeno que continuará y fomenta el transfuguismo y en este momento, es lo que se busca reducir.

La ruptura es más clara, es una división que venía desde 2018, cuando un grupo muy amplio de priistas apoyaron a Morena. Hay una cercanía muy clara entre priistas y morenistas, como la de los gobernadores que han apoyado a Morena en distintos momentos electorales y pusieron al PRI en papel de partido satélite. Osorio Chong va contra ese tipo de movimientos que, al final, le restan al PRI presencia y fuerza para negociar.

Al interior del tricolor, actualmente, hay tres grandes grupos de militantes: por un lado, están los afines a Alejandro Moreno y a Morena, quienes apoyan la coalición liderada por Miguel Ángel Osorio Chong y quienes consideran que el PRI debe estar solo.

En estos días, Osorio Chong ha sostenido reuniones con los integrantes de su bancada para trazar el camino a seguir para la votación y tratar de rescatar una parte del PRI. Con ello está la propuesta de tener un senador anzuelo, en este caso Jorge Carlos Ramírez Marín, quien jugaría con subir una propuesta alterna y entrar en un juego de negociación. El coqueteo de Morena continúa entre las filas perredistas y con ello tener un elemento para evitar que se cumpla lo que comprometió Alejandro Moreno a nombre del priismo.

Osorio Chong va por los restos del PRI, pero en cohesión, tratar de amalgamar las estructuras, evitar el transfuguismo de última hora en su bancada y convertirse en un partido apéndice es la apuesta. Arriesgada en tiempos en los que las negociaciones se encuentran avanzadas y quizá a tiempo de rescatar y ser parte de la alianza opositora.