• 05 de Julio del 2022

Quien sea, donde sea, cuando sea; toda persona tiene derecho a buscar protección

A casi cuatro meses del conflicto armado entre Rusia y Ucrania, la más reciente guerra que ha revivido muchas de las pesadillas que se creían terminadas en un mundo moderno, el terror sembrado sobre la sociedad ucraniana con este hecho, ha obligado a la salida de miles de personas que hoy viven bajo la consigna de algo que quizá nunca hubieran imaginado, la consigna de ser refugiados.

 

Miles de personas que a inicios de año contaban con una estabilidad y un suelo fijo, hoy están en esta situación, demostrando que la figura de los refugiados es un elemento clave para proteger las personas que, por situaciones como esta guerra, de la noche a la mañana pierden no solo su estabilidad económica, sino que pierden también la certeza de la seguridad sobre su persona.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cada minuto 24 personas lo dejan todo para huir de la guerra, la persecución o el terror. La ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, define a un refugiado como toda persona que, debido a fundados temores de ser perseguido por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de su país; o que careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera regresar a él.

Desde mediados del siglo XX, con la reconfiguración del nuevo orden mundial, la figura de los refugiados fue reconocida por todos los integrantes de la ONU. En 1951 se llevó a cabo la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, donde se establecieron los derechos básicos de las personas que adquieren esta figura, entre los que podemos destacar: El derecho a no ser expulsado, excepto bajo ciertas condiciones estrictamente definidas, el derecho a no ser castigado por entrada ilegal en el territorio de un Estado contratante, el derecho a un empleo remunerado, el derecho a la vivienda, el derecho a la educación pública, el derecho a la asistencia pública, el derecho a la libertad de religión, el derecho al acceso a los tribunales, el derecho a la libertad de circulación dentro del territorio y el derecho a emitir documentos de identidad y viaje. Se debe considerar que un refugiado adquirirá más derechos conforme más tiempo permanezca en el país anfitrión.

Este 20 de junio la ONU conmemora el Día Mundial de los Refugiados con la firme idea de honrar a las personas refugiadas y desplazadas de todo el mundo, así como de enfatizar la importancia de apoyar las labores para habilitar espacios que permitan a las personas que caen en esta situación, mantener sus derechos básicos al tener que dejar sus países de origen por causas ajenas a un deseo legítimo de migrar. El Día Mundial del Refugiado es una ocasión para fomentar la comprensión y la empatía hacia las personas refugiadas y desplazadas en consideración de las difíciles circunstancias en las que se encuentran; asimismo, la fecha permite reconocer su capacidad de resiliencia en la reconstrucción de sus vidas.

A finales de 2021, el total de personas que han sido forzadas a abandonar sus hogares por conflictos, violencia, temores de persecución y violaciones a derechos humanos en todo el mundo llegó a 89.3 millones. Esta cifra supera el doble de los 42.7 millones de personas que permanecieron desplazadas por la fuerza hace una década, lo que la convierte en la más alta desde la Segunda Guerra Mundial. Con la guerra de Ucrania, la cifra se incrementa a los 100 millones.

México es un país siempre dispuesto a apoyar en todos estos compromisos internacionales y hoy, como cada año, en México queremos garantizar el derecho de toda persona a buscar su protección. Quien sea, donde sea y cuando sea.